-¿Qué ha pasado?- Carol está sentada enfrente de Mónica con su mirada por primera vez en la historia muy seria. Están en la mesa desayunando y Carolina, la hermana de Mónica ha salido a trabajar, dejándolas solas y con resaca de muerte.
-Pues que ayer, fuimos a una fiesta. No más llegar te perdí como durante una hora, así que no tengo muy claro que fue lo que pasó.- Mónica se acomoda un mechón de su pelo de miel detrás de la oreja y bebe café de su taza de Batman.
-¿Has preguntado a alguien?- Carol se pone las manos en la cabeza y la mira mordiéndose los labios con preocupación. No ha tocado las tostadas ni el zumo de naranja que hay en frente de ella.
-Si, no sé cómo, te fuiste con unos chicos del otro curso, ¿sabes cuales? Esos macarras que eran amigos de Mario... El caso es que, no sé con qué te colocaste. Pero cuando te encontré yo estaba medio borracha y tú tirada en el suelo. ¿Te duele la pierna?
-No...- Carol se mira por debajo del pantalón de pijama que le prestó Mónica.- Oh, Dios mio...
-Si, parece que al andar por ahí te cortaste con algo. Carolina te limpio las heridas, no te preocupes.
-¿Tu hermana? Joder... ¿el resto?- Carol tiene la boca desencajada y empieza a tocarse por todos los sitios de su cuerpo. Su cerebro no funciona del todo bien, le duele demasiado la cabeza.
-Si, pero no son cómo esa. Aún así para evitar infecciones... Ya sabes.- Mónica empieza a recoger la mesa y Carol respira profundo.
-Bueno, ¿algo más?- Carol mira a Mónica con miedo y se sonroja un poquito. Recuerda cuando una hora antes más o menos se levantó con ella a su lado.
-¿Te refieres a si te acostaste conmigo? No. Pero lo intentaste,- Mónica vuelve a la mesa y enciende la televisión y pone directamente el canal de música.- aunque estabas tan mal, que creí que te ibas a arrepentir. Te pegué un golpe en la cara y te dormiste. ¿No te duele?
Carol se ríe y contagia a Mónica. Se toca la cara y su amiga le dice que sus padres llamaron más temprano, preguntando por ella.
-Joder... Que mal estoy, Mónica. Me llené de...
-Amor y otras drogas. Piénsalo así, es mejor, Carol. Pero sabes, que siempre voy a estar yo para traerte a casa, cerda.
¿Qué más podía pedir? Ah, cuánto quería Carol a esa descabellada amiga suya.
Última entrada para Carol y Mónica. Su 'relación' se puede interpretar de forma libre.
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