La realidad te hace temblar, Ramiro.
Cuando eras un canijo y mirabas Pokémon en la tele, te preguntaban qué querías ser de mayor. Oh, si, cantante. Pues obvio, entrenador como Ash Ketchup o como se escriba.
Pero no, parece que lo único que te queda hacer es meterte en el puto bachillerato de ciencias y ponerte a temblar más con la selectividad y estudiar medicina. También tenías la opción de psicología; al fin y al cabo, locos y enfermos en el mundo iban a haber cada día más, por lo tanto a ti te parece que son las profesiones del futuro.
Pero a la pregunta de cuando tenía diez años tienes dos formas de responder, Ramiro. Puedes decir lo que realmente quieres y lo que sueñas o lo que te obliga a hacer la vida.
Por una parte van tus sueños, que son cálidas tardes de verano con Erica por siempre y canciones de Sum 41 de fondo. Luego la playa, los peces y la sal del mar. El aire caliente y el sol quemándote cuando juegas al fútbol.
Y la otra parte, no apetece decirla, ¿verdad? Porque esto segura que tanto a ti, Ramiro, como a mi, nos tiemblan las piernas de sólo pensarlo.
Última para Ramiro.
No hay comentarios:
Publicar un comentario