A las mariposas residentes en su estómago las ha machacado, las ha aniquilado. Alejandra pasó por la tienda del olvido a comprar insecticida y ahora ya no pueden ni siquiera intentar revivir a sus fantasmas. Lo que en su momento pareció ser el fin del mundo ahora es una tontería; pero la verdad es que siempre lo fue y ella lo sabe.
Pero lo que hizo, lo hizo. Y punto y pelota. Ahora a estudiar como nunca, a salir los viernes por la noche para llegar el domingo por la mañana, reírse con Bob Esponja y tomar té japonés y Lacasitos. Si, si, si.
Si es que él (Mario) no valía la pena. Nadie valía la pena. Alejandra pensó que todo lo que había vivido hasta ese momento no lo podía ni procesar; no se había dado cuenta de nada. Su problema, pensó cruzando la pierna, es que no sabe vivir el momento.
-Está bien, vamos a hacerlo.
Se propuso que desde ese día en adelante saborearía realmente la ensalada César y las Patatas Deluxe del McDonalds; que desde ese día cantaría muy alto su canción favorita y que las fiestas las iba a vivir como si se fuesen a acabar enseguida; que a Erica la iba a abrazar muy fuerte y ser feliz así como ella, por que al fin y al cabo esa era una de las cosas más importantes de la vida.
-¿Las Patatas Deluxe?
No, Alejandra. ¡Ser feliz!
Este es el último capítulo para el personaje Alejandra.
x3 Bueno más optimista más optimista, mola
ResponderEliminarGracias! Si, 'todo' va mejorando (:
ResponderEliminarTe quiero, sensei <3
:3 y yo a ti princesa
ResponderEliminar