Ramiro besa a Erica en la boca y se despide de ella.
-Adiós, Ramiro, -A Erica no le gusta ser melosa cuando él está con sus amigos- te veo mañana. Adiós Álvaro, Sergio.
Ramiro la mira mientras se marcha. Ella se va, con el cabello al viento y la lluvia empezando a caer mientras ellos se refugian debajo de un portal.
-¿Y qué decías...?
-Pues... Que la cosa va más seria de lo que esperaba, colega. La quiero. Pero me asusta.
-Entonces, corta con ella.
-No, no puedo.- Ramiro se encoge ante la idea de hacerle daño y Sergio resopla. Álvaro, impasible, no dice nada.
-¿Por qué entonces le pediste salir? ¿Por qué te la tiraste? ¿Y por qué ya no sientes lo mismo? ¿Hay otra?
-Callaos. Que esto son temas de marujas. Y de idiotas, -Álvaro mira a Ramiro con amistoso desprecio- que le da por querer de más a una mujer.
El impasible Álvaro ha hablado; es como Ferb, que sólo habla una frase por capítulo. Pero la frase de Álvaro duele. Sergio mira la lluvia caer más fuerte y escupe en el suelo, como queriendo no haber pronunciado ninguna de las preguntas que hizo antes.
Y Ramiro siente que se va a explotar, pero esta vez ya no es de amor.
=____0 otra vs pesimismo noooo ... x____x sinceramente me gustaba lo bonito q taban ellos dos
ResponderEliminarBueno, él sólo está dudando. Pero sabes que yo soy como una 'escritora' del Romanticismo... ;)
ResponderEliminar